Rodríguez Larreta salió a defender ayer el proyecto, “planificado por años”. Formadores que se opusieron dicen que es “parcializado”.

Se votó el jueves pasado en la Legislatura porteña y ganó por, según definen quienes se opusieron, “una mayoría ajustada”. La reforma al estatuto docente recibió 32 votos afirmativos del interbloque oficialista Juntos por el Cambio, mientras los legisladores del Frente de Todos y la Izquierda estuvieron a favor solo del apartado que establece la titularización de maestros del nivel medio, pero aclarando que debería incorporarse a los “miles” de trabajadores de la educación que quedaron afuera.

Al inicio de la sesión, la diputada Manuela Thourte (UCR-Evolución), autora del proyecto, informó sobre sus principales puntos, entre ellos la creación de “oportunidades de ascender a través de cargos de desempeño en el aula”, los “incentivos salariales para quienes realicen cursos de formación” y el incremento de la cantidad de participantes que pueden presentarse a los concursos de ascenso. Además, dijo que con la nueva ley se dará “prioridad a quienes realicen cursos de ascensos para cubrir algunos cargos”, al tiempo que se reducirán los requisitos de antigüedad.

Por otro lado, afirmó que “los cursos de ascenso serán dictados por el Ministerio de Educación de manera gratuita” y que la ley deberá ser reglamentada por el Ejecutivo en el término de 90 días.

La reforma crea tres nuevos cargos en la carrera docente: maestro especialista, coordinador de trayectorias y preceptor tutor, con los que se busca dar oportunidades de ascenso sin tener que dejar el aula, y también prevé incentivos salariales a quienes hagan cursos de capacitación. Por otro lado, establece la titularización, de manera “excepcional”, de los docentes de educación media que al 31 de marzo de 2020 se encontraban trabajando como interinos.

Ayer, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, destacó que “esta modificación histórica es producto de un proceso de planificación. Hace tres años que estamos trabajando sobre esto, etapa por etapa, estudiando casos internacionales, con un enorme proceso de consulta, de diálogo”.

“No es posible tener estudiantes del siglo XXI sin docentes del siglo XXI”, sostuvo, y explicó que “a partir de ahora, la carrera de los docentes no va a depender más del paso del tiempo. Incorporamos el valor de la capacitación, el valor del esfuerzo, el valor del mérito. Es una transformación cultural histórica que vamos a ir viéndola en la mejora de la calidad docente a lo largo de los años”.

“Nos manifestamos en contra de la modificación del estatuto. Los puntos más controvertidos son que la titularización es parcializada, deja afuera a los docentes de nivel terciario y de nivel socioeducativo y, por otro lado, propone un ascenso horizontal que se daría en su caso a partir del cumplimento de cursos y formación que el GCBA propondría. Esto nos parece que genera diferencias entre las distintas situaciones de quienes puedan o no acceder a los cursos, según su realidad económica”, dijo a PERFIL una representante y docente de los Institutos de Formación Docente.

“El estatuto se modifica de manera inconsulta, sin tener en cuenta la experiencia de los docentes; propone una mirada meritocrática y que precariza las condiciones en los puestos de trabajo”, agregó la vocera de los profesores y profesoras que se manifestaron el jueves.

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