Seis de los diez estudiantes secuestrados en septiembre de 1976 continúan desaparecidos.

La Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y la Coordinadora Estudiantil Independiente de Secundarios realizaron movilizaciones en La Plata por los 45 años de «La Noche de los Lápices», fecha que recuerda el secuestro durante la última dictadura cívico-militar de 10 estudiantes secundarios, de los cuales 6 continúan desaparecidos.

«Tenemos que estar unidos y defendiendo todos nuestros derechos», aseguró Marta Ungaro, hermana de Horacio, uno de los adolescente desaparecidos, a pocos días de las elecciones legislativas en las que emergió la figura del partido negacionista encabezado por Javier Milei.

«Todas las movilizaciones son importantes y más en este momento cuando el negacionismo está avanzando y pueden entrar al Congreso diputados que niegan el genocidio y el secuestro sistemático, el robo de bebés, las Malvinas», insistió la hermana de Horacio Ungaro.

La UES, donde militaban los adolescentes desaparecidos hace 45 años, convocó a una caravana que partió a las 14,30 de la Plaza Italia de La Plata y culminó en la puerta del Ministerio de Infraestructura bonaerense, en 7 y 58, de la capital provincial. Por su parte, la Coordinadora Estudiantil Independiente partió también desde Plaza Italia, pero culminó el acto frente a la Casa de Gobierno bonaerense.

El 45 aniversario de «La Noche de los Lápices» se conmemora mientras el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata lleva adelante el juicio oral por los crímenes cometidos en Pozo de Banfield (donde se presume que fueron asesinados 6 de los 10 estudiantes secuestrados, los primeros días de enero de 1977), el Pozo de Quilmes y El Infierno.

En el juicio oral se juzga a 18 represores por 442 violaciones contra los derechos humanos. Entre los represores sentado en el banquillo está Juan Miguel Wolk, quien fuera responsable del centro clandestino donde se llevó a los estudiantes platenses.

«A mi hermano lo llevaron con 17 años, quedó suspendido en mi memoria con esa adolescencia, esa sonrisa, esas pecas y cada día lo extraño más», recordó Ungaro y aseguró que en el juicio las querellas solicitarán el «cese el arresto domiciliario, y que tengan cárcel común, perpetua y efectiva» todos los responsables.

La noche del 16 de septiembre de 1976 se inició un operativo conjunto de efectivos policiales y del Batallón 601 de Ejército para capturar a 10 jóvenes que tenían entre 16 y 18 años, y en su mayoría eran integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).

Esa noche, irrumpieron en el departamento donde vivía la familia Ungaro en la ciudad de La Plata y secuestraron a Horacio Ungaro, de 17 años, junto a un amigo que se había quedado a dormir en la casa de éste: Daniel Alberto Racero.

Además de Horacio y Daniel, fueron secuestrados Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone y Francisco López Muntaner; en tanto el 17 de septiembre los represores apresaron a Emilce Moler y a Patricia Miranda y cuatro días después fue detenido Pablo Díaz. Una semana antes habían secuestrado al estudiante Gustavo Calotti.

Fuente: Página/12

Op: Tejada Jeremías.